“Alevosía” (1995) la pasión traicionera de Luis Eduardo Aute
Destacado
Escrito por
Joan Navas
Uno de los álbumes donde se imprime más pasión carnal es “Alevosía”,
doce cánticos al corazón, a la desnudez del deseo o al alma de la
perfidia. La razón de las felonías llevadas a la sinrazón del éxtasis.
Al final, una afectuosa entrevista al que fuera su músico y productor
Gonzalo Lasheras.
Los años noventa para Luis Eduardo Aute fue una etapa de
creatividad, originalidad, y de evolución en este cantautor. Empezó un
nuevo capítulo en su andadura musical en el año 1991 con el disco
“Ufff!”, con el que colabora Suso Sáiz, decisivo para que en 1992
produjera uno de los discos más espléndidos, maravillosos y atemporales
de la historia de la música en castellano: “Slowly”. Suso Sáiz sustituía
a Luis Mendo como productor. Suso aportó una renovación de sonido -más
personal e intimista- y un redescubrimiento en la faceta artística de
Aute.
En 1993 se editó el disco “Mano a Mano”, Luis Eduardo Aute en
compañía de Silvio Rodríguez, grabado en la plaza de toros de Las Ventas
de Madrid, el 24 de septiembre. El disco vendió más de 200.000 copias,
catapultando y ensalzando a Silvio Rodríguez y a L.E. Aute
definitivamente como dos excelentes compositores y precursores de la
canción de autor.
Gonzalo Lasheras, quien realizaba la dirección musical, los arreglos
de los discos y directo, grabando las guitarras y acompañándole en sus
giras por España y América empezando en 1992, tomó el relevo -muy
acertadamente- de la producción en su siguiente álbum.
Bajo una producción de Gonzalo Lasheras, (que dotaría a L.E. Aute de
más personalidad y notabilidad musical) la grabación transcurrió en los
estudios “La Nave”, “Red Led” e “Invisible”. Se mezcló en “Red Led”.
La magnífica e irrepetible banda en estudio era la siguiente:
Gonzalo Lasheras (guitarras acústicas en “Hemingway delira” y
“Querencia”, guitarras eléctricas, pads, programaciones, arreglos y
dirección musical); Tino di Geraldo (baterías y percusiones –pandero y
cajón-); Javier Colina (contrabajo); Suso Sáiz (guitarra española en
“Mojándolo todo”, panderetas, arreglos, guitarras, loops, tratamientos
de sonido, sampler y voces artificiales en “Arrebato”); Javier Mora
(piano en “Terca noche”, “Dear Peter”, “Hemingway delira” y “Tiro por la
culata”); Eduardo Laguillo (piano en “Alevosía” e “Imán de mujer”, pad
en “Mojándolo todo”); Tito Dávila (piano en “Tiro por la culata”,
acústicos y rhodes en “Besos como Balas” y “Hoy, ahora, ya”); Iñaki
Salvador (piano en “Querencia”); Luis Lozano (arreglos de cuerda de
“Querencia”); Joan Valent (arreglo del cuarteto de cuerdas en
“Invisible”); Pancho Amat (tres y guitarra española en “Hemingway
delira”, y tres en “Alevosía”); Moisés Porro (percusión en “Hemingway
delira”); Justo Bagueste (saxo barítono en “Tiro por la culata”); Joxean
Goicoechea (acordeón en “Hemingway delira”); Antonio Chainho (guitarra
portuguesa en “Arrebato”); Obi Homer (guitarra española en “Hoy, ahora,
ya”); Cuarteto de cuerda en “Invisible” compuesto por Rafael Adrover
(viola), Blai Justo (violín), Ángel San Pedro (violín) y Miguel Ángel
Aguiló (violonchelo y dirección).
Contando con las colaboraciones especiales de:
Silvio Rodríguez (voces en “Alevosía” y “Hemingway delira”); Misa
(voces en “Arrebato”); Javier Álvarez y Nieves Arilla (voces en “Imán de
Mujer”); Angel Petisme (en “Tiro por la culata” y “Hemingway delira”) y
Alicia Alemán (voces en “Mojándolo todo”, “Dear Peter” y “Terca
Noche”).
El ingeniero de mezclas fue Barry Sage; los asistentes de mezclas
fueron Guillermo Quero y Gonzalo Lasheras. Los técnicos de grabación
fueron José Luis Crespo, José María Rosillo y Guillermo Quero.
De esta manera en 1995 se edita el esperadísimo nuevo disco de Luis
Eduardo Aute, titulado “Alevosía” (Virgin). En la portada aparece una
fotografía de una mujer semidesnuda posando (fotografías de portada y
contraportada cedidas por Uwe Scheid Collection / Diseño: R. Vigil). Es
un álbum maduro que se aprecia la producción exquisita y cuidada de
Gonzalo Lasheras, donde la temática del amor lascivo, los deseos
libidinosos y la irracionalidad carnal se hace latente en las doce
composiciones de Luis Eduardo Aute. “Alevosía” es un viaje hacia
nuestras felonías, deseos, codicias, agonías o miedos internos llevado a
la concupiscencia para desenmarañar el amor.
Tuve el honor de entrevistar a Luis Eduardo Aute en diciembre de 2012
para hablar de su nuevo álbum “El niño que miraba el mar” (2012) y le
hice una pregunta en referencia a este disco “Alevosía” e hizo la
siguiente reflexión:
Pregunta: decía San Agustín que “La medida del amor es amar sin
medida”, maestro, ¿el ingrediente secreto del amor es amar con alevosía?
Luis Eduardo Aute -Bueno eso es una metáfora. Pero
efectivamente yo creo que cuando alguien está en ese estado, en esa
patología que es el enamoramiento, intenta que el ser amado no tenga
manera de escaparse de ninguna manera, intentas hacértela tuya sin
posibilidades de que ese momento se pierda. Si pudieras estarías gozando
de ese momento eternamente y ahí hay una cierta alevosía en el sentido
de que no hay ninguna intención de que ese sujeto de la felicidad se
escape.
Doce composiciones, letra y música por Luis Eduardo Aute excepto
“Dear Peter” (letra y música: L. E. Aute / Peter Gabriel), de una
poética maravillosa, con reflexiones hacia el ser humano y la vida; a
destacar de manera exquisita el trato elegante y selecto de los
instrumentos en todas las composiciones:
01.ALEVOSÍA
Un sonido de fauna salvaje, envuelve a una sonoridad muy elegante,
Luis Eduardo Aute describe el estado del deseo carnal –del personaje-
narrando la irracionalidad de su sentimiento emocional: “más que amor,
lo que siento por ti, es el mal del animal, no la terquedad del jabalí,
ni la furia del chacal… es el alma que se encela con instinto criminal,
es amar, hasta que duela, como un golpe de puñal…”.
El estribillo enlaza la pasión descarnada con su furia interna: “yo
te quiero con alevosía”. Es una de las canciones más bellas jamás
cantadas en castellano.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez colabora extraordinariamente a los coros.
02.IMÁN DE MUJER
Otra de mis composiciones favoritas y predilectas de la discografía
de Aute. Con una letra verdaderamente maravillosa, empieza a describir
el personaje desenmascarándose: “Hoy tengo un día de ésos en que
mandaría todo a hacer puñetas, incluso firmaría con placer el acta de mi
rendición...”. La poética de la letra describe la debilidad,
agotamiento moral y el rendimiento emocional del personaje: “que el
mundo fue y será una porquería ya lo dijo Enrique Santos, y hoy tengo un
día de esos en que sufro toda esa poesía cruel, aunque me temo que yo
mismo soy quien me produzco más espanto al verme comprendiendo las
razones de Caín matando a Abel”.
En el estribillo hay un atisbo de esperanza, pues el amor hacia la
mujer es el aliento para seguir viviendo en este mundo: “sólo por ti
sigo aquí, imán de mujer, imán de mujer... me voy a perder pero sin
salir de ti”. A destacar las colaboraciones especiales de Javier Álvarez
y Nieves Arilla.
03.DEAR PETER (TE DEBO ESTA CANCIÓN)
Esta hermosa composición, con una introducción primaria con un bello
piano, luego tiene una armonía templada de una manera maravillosa.
“Dear Peter” invita a la reflexión, “el universo se me derrumbó por un
instante demasiado largo, pensé que lo mejor era el letargo de los
cipreses de Van Gogh. Y me tomé un buen trago de cointreau, para
endulzar aquel bocado amargo, pero de pronto sucedió que la memoria,
como por encargo, se puso en marcha y disparó alguna ráfaga de `So´”,
Para entender el contexto de esta canción, explico que está inspirado
en la canción “Don´t give up” (incluido en el álbum “So”) editada en
1985 por Peter Gabriel en colaboración con Kate Bush como vocalista
invitada. Hay muchos grupos que han versionado esta composición e
incluso se ha usado habitualmente para cine y televisión. El personaje
de la canción -interpretado por Peter Gabriel- está abatido, anhelante y
desesperado frente a la vida: “no quedan luchas o eso parece. Soy un
hombre cuyos sueños lo han abandonado. He cambiado mi rostro, he
cambiado mi nombre. Pero nadie te quiere cuando pierdes” mientras el
personaje femenino –interpretado por Kate Bush- ofrece mensajes de
esperanza: “no te des por vencido, aún nos tienes a nosotros. No te
rindas, no necesitamos mucho de nada. No te des por vencido, porque en
alguna parte hay un lugar al cual pertenecemos”. Regresando al tema de
Aute que nos ocupa, canta el estribillo: “Don´t give up, cause somewhere
there´s a place… decía la dulce voz de Kate, calmando mi desesperación…
amigo, te debo esta canción… Dear Peter, I owe you this song”. Por
tanto, Aute se refleja en el aliento sonoro de esta canción para volver a
tener convicción y ánimo.
04.HOY, AHORA, YA
Esta composición relata la situación actual, que perfectamente se
puede trasladar en esta época actual: “hoy, ahora, ya… ya se vive
peligrosamente”.La poética es extraordinaria: "Y la noche de afuera mira
la hora... y la noche de adentro devora mi corazón". Aute permanece
tanto en alerta a los peligros de la noche: “mira que la negra luna
brilla como un huevo de serpiente y en la noche que la acuna” como en la
resurrección del mal: “en las cloacas donde ha muerto la Belleza
resucita la Hidra que ya despereza sus cabezas”.
05.TERCA NOCHE
Esta es una estupenda composición, en un ambiente que mantiene un
halo de misterio, trasladando ésa incógnita de la nocturnidad en esta
letra: “terca noche, terca noche, no me conviertas en avestruz, terca
noche, terca noche, deja que vea algún rayo de luz”. Adoro esa especie
de magia sonora que fluye en una letra un tanto inquietante: “alguna vez
ocurre que nunca amanece y la noche se queda enganchada a mi colchón,
la increpo: ¡fuera, noche, desaparece! Y ella, impávida, sigue en sus
trece: ¡quiero pasión! Y van pasando noches por dentro y por fuera y
ella crece y se crece y engorda como un balón… Le pongo tres cerrojos a
la nevera y me voy al sofá que me espera en el salón”.
06.HEMINGWAY DELIRA
Los ritmos caribeños y el son cubano se apoderan de esta composición,
muy armónica y melódica. La letra narra a Ernest Hemingway cuando vivió
casi 20 años en Cuba en una casa llamada “Finca Vigía” donde
curiosamente escribió la novela “El viejo y el mar” en 1952 (por el cual
recibió el premio Pulitzer en 1953). Aute canta: “a la deriva la noche…
la selva invade el lanchón, la luna, bola de sangre, la devoró el
tiburón, las olas vuelan tiñosas rizadas por un ciclón, `Pilar´ navega
sin rumbo bajo un diluvio de ron…”. A destacar que nuevamente colabora
Silvio Rodríguez.
07.MOJÁNDOLO TODO
Impregnado de total erotismo, Aute desmitifica los fantasmas del
pasado y demás tabús y narra una masturbación femenina. Es otra de los
temas más aplaudidos de la discografía de Aute. Rendido a la feminidad,
canta: “Tendida, con los muslos como alas abiertas, dispuestas al vuelo…
me incitas, me invitas a viajar por lácteas vías y negros agujeros
levemente desvelados por tu mano que juega por pudores y sudores
enjugando
entre pétalos de carne, el estigma de tu flor más
desnuda”, llegando al clímax en forma de estribillo: “mojándolo todo,
mojándolo todo...
volando por universos de licor”. La poética en la
letra ensalza esta bella canción: “mis alas de cera batiendo combatiendo
tu fuego en oleadas de ardientes espumas y plumas e Ícaro volando tan
alto, tan alto... que a punto de entrar en el jardín del Edén, fundido
su vuelo por tu derramado sol, cae, como el ángel exterminado, al mar de
los naufragios”.
08.BESOS COMO BALAS
Aute empieza a dar testimonio de su estremecimiento: “a riesgo de que
digan que estoy loco por no buscar el oro en lo que toco, no pienso
rebelarme contra mi enajenación. Cansado de vivir sin salvavidas, sé
bien que no es la mano del Rey Midas la que vendrá a salvar mi
naufragado corazón”; con ideología y certeza sigue el estribillo: “y no
me romperán los huesos ni quemarán mis alas, les basta y sobra con dar
besos, besos como balas...”.
09.INVISIBLE
Acompañado de una orquestación muy distinguida, Aute canta en armonía
como si fuera el primer despertar a la utopía, a la vida, manteniendo
esa poesía tan exquisita salpicada de radiante imaginación: “si fuera el
gato burlón de Cheshire haría un trato con mi creador, no sonreiría
jamás si consigue que Alicia sonría entre tanto horror. Entregaría al
rey mi cabeza, incluso mi cuerpo invisible si a cambio no fuera posible
jamás tu tristeza, tu melancolía”.
Es anecdótico explicar que cuando fui a un concierto que ofreció L.
E. Aute en Barcelona, en el año 2009, ésta fue la primera canción que
tocó y dando juego con el título de la composición, no apareció en el
escenario: la cantó sin estar presente. Toda una habilidad de sabiduría y
estupenda ironía.
10.ARREBATO
En esta ocasión, colabora a dúo con la cantante de fados portuguesa
Missia, ofreciendo a la canción una composición única. Nuevamente se
escuchan los sonidos a animales de ambientación salvaje. Aute canta:
“Sin ti... lo que me resta por morir es sólo un dato... Contigo sé que
volveré a sentir el arrebato, el arrebato de vivir”.
11.TIRO POR LA CULATA
Esta composición es la más jocosa y más irónica de todas. El
personaje que describe tiene intenciones certeras a la maldad, aunque en
realidad todo le sale peor: “salgo predispuesto a ser más venenoso que
el cerebro virulento de Maquiavelo, quiero ser más alevoso que el
pañuelo de Desdémona en las manos del pobre Otelo… Y a los que quieran
coronar el Aconcagua a costa de ir trepando sobre mis riñones, que se
dispongan a entonar sus oraciones, ¡al alpinista, ni agua!” el tono
jocoso persiste en el estribillo con una música llevada al swing: “y
disparo, disparo, disparo a ver si mato alguna rata, pero como no veo
muy claro acabo metiendo la pata… y me sale siempre el tiro por la
culata”.
12.QUERENCIA
Para terminar este espléndido trabajo, escuchamos esta hermosa y
profunda composición. Personalmente no recuerdo cuantas veces la he
escuchado y me he emocionado por su intensidad, su desgarradora historia
y un acompañamiento de piano tan hermoso.
Nos relata la historia de una pareja llena de ausencia en cuanto a
estima, aprecio y cariño: "qué duro quererte así, contigo pero sin ti,
amando tu cuerpo pero tú a años luz de mí. No quiero saber por qué, para
qué arriesgarme a que me respondas: `no lo sé´... Prefiero sospecharle
en otros brazos y partirme en mil pedazos a seguir muerto de pie".
Nuevamente en esta canción encontramos al mejor Aute. Un brillante final
para un álbum memorable.
En definitiva, es uno de los mejores álbumes de la discografía de
Luis Eduardo Aute, y después de dieciocho años, la música y las letras
siguen estando vigentes, y el paso del tiempo ha sido rejuvenecedor,
gracias a la temática y la producción tan artesanal y fabulosa.
“Alevosía” (1995) se ha convertido en un disco de culto; aunque no
aparezca suficientemente en las enciclopedias de la música y no sea
recordado como se merece, sirva este pequeño homenaje a una de las
mejores grabaciones de la historia de la música española y de paso, para
reivindicar la figura de este genio como es Luis Eduardo Aute. Nos
encantaría un impulso de la discográfica como por ejemplo volverlo a
reeditar en un nuevo formato añadiéndose maquetas, pistas alternativas,
remezclas o temas que no llegaron a la grabación final, complementado
con un DVD… En fin, puestos a pensar, la distracción será tal vez una alevosía de la memoria musical de España.
Ahora sí, en exclusiva para kaosenlared, entrevisto al
reputado productor Gonzalo Lasheras, quién además de trabajar para
artistas de gran notoriedad (ejemplos como Ana Torroja, Jorge Drexler,
Carmen París, David Summers, Duncan Dhu o Luz Casal), es con Luis
Eduardo Aute donde ha trabajado en la producción de sus más importantes e
influyentes discos (de 1995 a 2004), realizando la dirección musical,
los arreglos de los discos y directo, grabando las guitarras y
acompañándole en sus giras por España y América entre 1992 y 2003.
Gonzalo Lasheras, muchísimas gracias por la cortesía de aceptar esta entrevista telefónica.
-Muchísimas gracias a ti por llamarme y contar conmigo.
01.¿Qué fue lo que le hizo dedicarse a estar ligado a la música como profesión?
-Yo empecé de muy pequeño tocando la guitarra. Empecé de manera
autodidacta luego fui estudiando por mi cuenta hasta que decidí irme a
Estados Unidos a estudiar. Estuve ahí trabajando con un profesor un
tiempo y cuando volví a España en ese momento yo vivía en Zaragoza y me
empezaron a salir grabaciones aquí en Madrid como músico de sesión, y
empecé a trabajar en el estudio de grabación primeramente como músico de
sesión (grabando guitarras), toda mi primera época -de justo el final
de la movida- de pop y rock nacional. Hice muchas grabaciones como
músico para otros productores y bueno, no sé, fue una vocación temprana
lo mío con la música. Primero desde la perspectiva de la guitarra pero
luego al paso del tiempo he seguido con la guitarra pero me he volcado
mucho más en producción y cosas así.
02.¿Cómo fueron sus inicios musicales, siendo guitarrista y productor?
-Bueno al principio era guitarrista exclusivamente, entonces tuve la
ocasión de trabajar en muchos discos y viendo también como era el
proceso, trabajar con otros productores, y he tenido suerte de a veces
con el tiempo, coincidir con productores importantes y con buenos
ingenieros que me han ayudado mucho a desarrollarme profesional y
artísticamente.
03.¿Cómo le presentó Luis Eduardo Aute el proyecto del trabajo
musical para “Alevosía” (1995) y la propuesta de ser usted el productor?
-Bueno, yo realmente empecé a trabajar con Aute en “Slowly” (1992)
que lo produjo mi amigo Suso Sáiz. Yo ya empecé a grabar prácticamente
casi todas las guitarras e incluso trabajé los arreglos también. Cuando
terminamos ese álbum, Eduardo me pidió de hacer la dirección musical y
entonces, bueno, empecé a hacer la dirección musical en una época
convulsa para mí, porque estaba también a la vez haciendo dirección
musical con Cristina y Los Subterráneos y bueno, empecé con él haciendo
la gira de “Slowly” y ya en ese momento pues le propuse hacer un cambio y
cogimos todo su repertorio antiguo y lo readaptamos a los tiempos, es
decir, le pedí que me permitiera hacer los arreglos nuevos a temas
viejos, de hecho, muchos de sus arreglos de temas viejos, están
reflejados por ejemplo en el “Mano a Mano” (1993) que hicimos con Silvio
Rodríguez, así que fue a raíz de grabar “Slowly” (1992). Hice la gira
siguiente como director musical y ya para el siguiente disco que fue
“Alevosía” (1995) ya me pidió a mí hacer la producción.
04.¿Cómo fueron las sesiones de grabación, por los estudios “La Nave”, “Red Led” e “Invisible”?
-Bueno, todo se desarrolló más o menos bien. Fue un disco largo,
tenía los temas de manera muy básicos, Eduardo es un gran guitarrista
pero es un tipo que escribe muy bien y tal, entonces me pasó los temas,
vino a mi estudio y le grabé básicamente voz y guitarra a la vez los
temas. Luego yo cogí los temas, y los readapté, les cambié
fundamentalmente el tono, es una cosa muy usual con muchos cantautores, a
veces cuando componen en casa, como cantan muy bajito, los temas les
salen muy agudos y luego cuando los tienes que llevar al disco pues es
muy habitual tener que bajar los tonos, y entonces empecé a trabajar los
arreglos y poco a poco fuimos grabándolo. Las bases creo que las grabé
en “La Nave”, luego “Invisible” era mi estudio, en él hicimos muchos
recordings, las voces, y cosas así, y finalmente la mezcla la hice con
Barry Sage en “Red Led”, en Madrid.
05.¿Qué anécdotas me puede explicar del álbum “Alevosía” (1995)?
-¡Hay muchas!!... Lo más curioso de “Alevosía” es que realmente
existen dos masters distintos de “Alevosía”. La primera tirada de
“Alevosía” salió y Eduardo no le gustó digamos el plano de voz que
tenía, entonces decidió hacer una remezcla y esa es la segunda edición
que hay de “Alevosía”. En la segunda edición la voz está altísima para
mí, realmente la edición que está mejor es la primera; es muy difícil de
distinguir, son prácticamente iguales, sólo se distinguen por una ralla
blanca que hay en la galleta del CD. Bueno, son dos discos que son
completamente distintos, el que actualmente es el que se vende es el que
te digo que está muy alta, pero vamos, particularmente yo prefiero la
primera mezcla que hice con Barry Sage. Y bueno, en general se grabaron
todos los temas… ¿Qué te puedo contar? Pues “Querencia” por ejemplo era
un tema así que me rondaba la cabeza, quería hacer un experimento… y al
final se me ocurrió llamar a un pianista: Iñaki Salvador, yo me lo traje
de Donosti, además se cogió un avión a las 06:00h. de la mañana, lo
recogimos del aeropuerto, lo metimos en el estudio y a las 08:30h.
estábamos grabando el piano de “Querencia”, ¡ese piano se grabó a las
08:30h. de la mañana, e hizo una toma maravillosa que es la que hay! y
se volvió, yo me quedé ahí con el resto. Y también hay un tema, que hay
unos coros de Silvio Rodríguez, que él los grabó en La Habana, en los
estudios Estudios Egrem, me enviaron los coros y bueno, los montamos
aquí; a Silvio le encantaba el tema “Alevosía”…
06.La chica de la portada fue una modelo ¿no?
-¡No! Es una fotografía antigua que Eduardo rescató de un libro de
fotografías antiguas como de fotografías eróticas. No se hizo una
sesión, lo que se hizo fue coger esa foto y luego se trabajó añadiéndole
pues todos los insectos y cosas extrañas que pasan. Pero realmente la
foto de partida se sacó de un libro de fotos antiguas.
07.En “Alevosía” fue un despliegue de músicos para la grabación,
muy destacable, ¿qué canción le sorprendió más? Y ¿cómo ve el álbum
dieciocho años después?
-¡Buff…! (risas) Difícil pregunta… No lo sé, yo creo que es un álbum
muy compensado, es un álbum que a mí me gusta trabajar el concepto de
álbum, es decir, que todos los temas tienen que tener sentido el estar
en ése mismo álbum, y en el siguiente disco me gusta dar otro tipo de
sonoridad. En “Alevosía” se consiguió eso, pese a que había temas que
iban de un género prácticamente a otro, estaba “Hemingway Delira” al
cual tuve la suerte de contar con Pancho Amat al tres (es un músico
cubano fantástico), luego estaba “Alevosía”, “Querencia” que es como una
balada… y bueno, fue un tema en el que Eduardo se sintió muy bien
cantando en general. Dio un gran paso para mi como cantante…
08. La canción "Dear Peter" es un mano a mano compositivo de Aute
junto con Peter Gabriel. ¿Ha tenido la oportunidad de conocerlo? Y ¿Qué
historia hay tras esta canción?
-Bueno, eso es un tema que Eduardo compuso un día en casa, estaba
oyendo un tema del disco “So” (1986) de Peter Gabriel, que se llama
“Don´t give up”, y entonces se le ocurrió esa historia hablando un poco
de lo que en realidad la canción de Gabriel habla… Lo que sí recuerdo es
como realmente incorporamos un verso de la canción original cantada por
Aute de Gabriel, le escribí un mail a Peter Gabriel para pedir
autorización. Le enviamos el tema, por supuesto y bueno, nos contestó su
secretaria diciendo que sí, que lo había visto y daba su autorización y
no había ningún problema. Digo esto, porque por ejemplo en el disco
“Slowly” (1992), recuerdo que cuando hicimos el tema “Slowly” (que daba
título del disco), se hizo más largo, dentro de los guiños que había a
los temas conocidos, había un guiño a un tema de Elvis Presley “Love me
tender”, el caso es que lo grabamos así, pedimos la autorización a todos
los artistas que lo habíamos usado (esa mención), pero la editorial de
Elvis Presley negó el permiso; entonces con el disco grabado y mezclado
tuvimos que meternos en el estudio para editar y quitar ese trozo; luego
en directo lo hacíamos, con el “Love me tender” (risas). Pero desde
entonces ya me curo en salud, cada vez que hay alguna cosa de estas,
procuro pedir autorizaciones. Sí, ahí se pidió autorización a Peter
Gabriel, no colaboró él directamente pero fue un tema que Aute se
inspiró un poco del “Don´t give up”.
09. Han pasado veinte años de un álbum que a mi juicio, no se le
ha hecho justicia. Hablo de “Slowly” (1992, producido por Suso Sáiz),
usted realizó la grabación de las guitarras. Un álbum existencialista,
lleno de encuentros humanos, paz interior y con una música influenciada
por los años cincuenta ¿Qué anécdotas recuerda que me pueda explicar?
-Es un disco que a mí me parece un gran trabajo de Suso, por lo que
consiguió. Aute venía de una época, de una sonoridad muy determinada y
de repente lo hizo mucho más contemporáneo, en su día “Slowly” aportaba
otro tipo de sonido en el que Aute nunca había estado, y sin embargo
consiguió haciendo que él se sintiera como si hubiera estado siempre
así. Entonces realmente me parece un buen álbum y sobretodo es un álbum
en el que hay canciones espectaculares de Aute y unas letras increíbles.
10. Felicitarle además por el maravilloso trabajo que hizo en
“Mano a Mano” (1993) (álbum grabado en vivo de Silvio Rodríguez y Luis
Eduardo Aute), fue un encuentro sublime e irrepetible, ¿no?
-Sí (risas). Ellos son viejos amigos, entonces me empezó a rondar la
idea de hacer una cosa así, porque Eduardo había ido veces allí a Cuba
de vacaciones e incluso Silvio le invitó a Eduardo a participar en algún
concierto por ejemplo en Chile. Poco a poco se fue fraguando la idea de
la gira, lo del disco vino más tarde, y de hecho hay una anécdota muy
curiosa y es que, el concierto fue en Las Ventas, todo preparado yo
tenía una unidad móvil para grabar, un estrés, porque en ese momento
estaba produciendo, haciendo la dirección musical de los dos artistas,
grabando… bueno, una locura, y Silvio no me terminaba de firmar la
autorización para grabar el concierto, porque tenía sus dudas en cuanto a
que bueno, originalmente “Mano a Mano” era para una compañía, una
multinacional Ariola, entonces él tenía sus reticencias, y diez minutos
antes de empezar el concierto conseguí convencer a Silvio para firmarme
la autorización y grabarlo. Más tarde él me felicitó y de hecho me dijo
que era, pues como que casi de los discos suyos que más había vendido y
mejor sonaba.
11¿Sabe si van a trabajar por segunda vez, Aute y Silvio?
-Estoy muy desconectado de Aute, hace muchos años y de Silvio… Tengo
contacto con Hernán López Losa, por ejemplo, que era el pianista que
hizo la gira con nosotros de Silvio y de hecho tengo algún proyecto
apalabrado con él. Pero no lo sé, yo no he vuelto a tener noticias pero
supongo que es posible porque ambos son amigos. Lo que sí sé, es que
Silvio está muy retirado; ya no hace muchas cosas…
12. El álbum “Animal” (1994), también de L. E. Aute, fue suya la
producción, grabación de guitarras y arreglos… Es un trabajo atemporal y
muy arriesgado para la época ¿verdad?
-Sí, bueno, ése disco lo hicimos a medias Suso y yo. Incluso las
guitarras y la producción, lo hicimos entre los dos. De hecho lo
grabamos en casa de Suso Sáiz. Fue un disco con muy, muy poco
presupuesto, con muy pocos recursos, la idea era hacer una serie de
poemas para un proyecto que teníamos con El Europeo, que era hacer los
disco-libros, de hecho fue el primero que se hizo, y el disco lo
grabamos ahí en casa de Suso, un estudio muy casero pero que le dio un
aire especial, porque de hecho muchas veces, por el hecho de estar
grabando en un sitio así, pues pasaban cosas, como algún ruido y tal,
que pasaba y se metía dentro; luego en la mezcla a veces teníamos la
ocasión de quitar esos ruidos pero con el tiempo de oírlos nos parecían
especiales, y como que tenían sentido: habían pasado justo en ése
momento, así que dejamos cantidad de cosas que no estaban previstas
dentro del arreglo pero que pasaron por arte de magia. Fue una
experiencia la verdad, que muy interesante.
13. Trabajó en la producción, grabación, guitarras, programación,
arreglos y dirección musical del doble álbum “Aire Invisible” (1998),
nuevamente otro trabajo de culto, ¿cómo fue aquella extensa grabación?
-¡Buff…!, esa fue realmente dura porque fue una época en la que Aute
un año o dos años antes se lanzó a hacer un disco con treinta temas para
celebrar su treinta aniversario, digamos en la música. Fue realmente
una época en la que él (y otros muchos artistas) estaban en un momento
de no mucha creatividad, todo el mundo estaba sacando recopilatorios y
entonces él se forzó a hacer el disco éste con treinta temas: empezó a
trabajar y le costaba muchísimo. Al final, él tenía tres o cuatro temas
escritos en inglés, y bueno, pues le propuse el incluirlos, entonces él
empezó a trabajar, le dio más ideas el componer temas en inglés, y le
abrió por otro lado y eso le ayudó a conseguir hacer los treinta temas,
pero fue un disco larguísimo y muy, muy intenso. Recuerdo que fuimos a
grabar las cuerdas también en Bratislava (creo que grabamos), y fue
complicado ese disco, largo, meses de trabajo…
14.¿Fue el disco que más cigarros se fumó Aute (risas)?
-Bueno (risas), no lo sé, ¡probablemente!! Porque es de los más largos que hicimos…
15.No quiero olvidarme de nombrar, otro disco fundamental e
imprescindible: “Alas y balas” (2002). Suya fue la producción, guitarras
y los arreglos del trabajo discográfico. ¿Cómo se elaboró este disco
tan intimista?
-Este es un disco que hice y me ayudó mucho Antonio Sauco, firmamos
la producción conjunta. Antonio era un músico que ha colaborado conmigo
en muchas ocasiones y de hecho fue el primer teclista que yo llamé
cuando tuve que hacer la primera banda de Aute, para hacer “Slowly”, él
fue el primer teclista que yo llamé para esa banda y estaba también
Vicente Climent a la batería, Marcelo Fuentes al bajo, Alicia Alemán
coros y yo. Y bueno, siempre me pareció que Antonio era un tipo que
tiene un gusto especial, armónicamente. A Aute le gustó la idea de
hacerlo así, y se hizo. Fue el último trabajo que hice con Eduardo.
16.¿Cómo definiría a este polifacético artista y qué emociones y valores le transmite Luis Eduardo Aute?
-Bueno (risas), como artista está claro, es uno de los grandes, lleva
muchos años, tiene un montón de temas inolvidables y…. ¿qué voy a decir
yo? (risas). He trabajado con él una época que creo que ha estado bien,
de hecho cuando dejé de trabajar con él porque yo me fui a Estados
Unidos, estuve dos años allí produciendo, fui yo quien le recomendé que
trabajara con Tony Carmona, amigo mío…
17.¿Ha escuchado su nuevo trabajo titulado “El niño que miraba el mar” (2012) un CD acompañado de un DVD que es una película de animación de 20 minutos?
-No lo he escuchado, vi alguna cosa en televisión, alguna cosita pero
no lo he escuchado. Me suena ese proyecto de haberlo oído en
construcción, Aute es un tipo muy trabajador, es un creador compulsivo,
necesita estar creando constantemente, siempre va tomando notas y tiene
un montón de carpetas con ideas para desarrollar trabajos, es posible
que esa idea la tuviera, me suena de conocerla hace más tiempo (risas),
pero es posible que pueda estar equivocado…
18.Repasando sus trabajos, ha grabado las guitarras para el
trabajo de Miguel Ríos: “Miguel Ríos y las estrellas del Rock Latino”
(2001), ¿qué recuerda doce años después junto con uno de los pioneros
del Rock y mejor cantante Miguel Ríos?
-Miguel es un tipo fantástico, como persona y como artista. He tenido
la suerte de coincidir con él y trabajar en varias ocasiones, es un
personaje que ya se le ve: un tipo fantástico y como cantante es de los
que viene al estudio, te hace una toma, dos como mucho y ni se queda
para ver el montaje, se va porque la verdad es que lo hace súper bien.
Es un tipo que da gusto, lástima que ya no quiera seguir dando más caña…
Qué pena porque podría dar clases a los que están empezando
-Bueno sí, pero bastante se lo ha currado, si quiere descansar, se lo tiene merecido.
19.Usted fue ayudante de producción de Andy Wallace, para el gran
álbum “Introglicerina” (1990) de Seguridad Social. ¿Qué me puede
explicar y cómo fue la experiencia?
-Pues fue interesantísima porque justo Andy venía de terminar las
mezclas de Nirvana “Nevermind”, entonces según llegó tenía que grabar en
Valencia, en unos estudios llamados Tabalet, y yo en ésa época
trabajaba mucho para la compañía Gasa, de hecho producía, estaba en un
grupo que era Esclarecidos, que digamos era la mitad de la compañía, y
trabajaban con muchos grupos, y entonces la compañía me pidió que fuera
como ayudante de producción con Andy que venía aquí, no hablaba español y
entonces hablé con él, me llamó, me pidió un listado de equipo, cogí
una furgoneta, cargué todo el equipo que me pidió y me fui a Valencia. Y
fue fantástico, vino y me dijo: “mira, acabo de grabar un disco que van
a vender millones de copias”, y me lo puso, recuerdo oír “Nevermind” de
Nirvana meses antes de que saliera al mercado, me lo puso el propio
ingeniero. De hecho me dijo eso: “¡estos van a arrasar!!”, y digo:
“joer, ¡qué vista!”. Cuando lo oí me pareció muy bueno y tal, pero
vamos, tanto para lo que luego llegó a ser… no lo hubiera adivinado
nunca.
Y bueno, muy interesante, Andy es un… ¿qué te voy a decir de Andy?,
cambió la manera de mezclar el rock, es decir, el rock en el mundo se
mezclaba de una manera hasta Andy Wallace; y desde Andy Wallace se
mezcla de otra manera. Yo lo conocí y ya era un señor mayor, trabajaba
muy poquito volumen pese a hacer discos de estos de mucha caña, y era un
tipo muy amable, coleccionista de coches antiguos (risas).
20.Ha tocado distintos estilos: el jazz, el pop, el rock… ¿Con qué
estilo musical se siente más identificado a la hora de producir? Y ¿por
qué?
-Bueno, la verdad es que me gustan bastantes, un estilo que otro, me
siento muy cómodo produciendo. Realmente lo que más hago básicamente son
cosas de jazz; también hago cosas de jazz a veces para el sello de Ben
Sidran en Estados Unidos, tengo una fase enorme de cantautores, porque
en mi vida me he encontrado con muchos cantautores, sigo trabajando para
muchos cantautores, y bueno, no sé, he hecho muchas más cosas, hasta
música clásica, música experimental… incluso oyendo música que soy
bastante melómano, no puedo decir un estilo que: “con este estilo me voy
a una isla”, prefiero llevarme un montón de cosas distintas.
21.Aprovecho que ha dicho que es melómano para preguntarle por dos o tres discos que me podría recomendar…
-Hay millones de álbumes… En mi casa es muy difícil, así españoles a
nivel de grupos, me gusta mucho el primer disco que hizo Iván Ferreiro
“Canciones para el tiempo y la distancia” (2005), que de hecho grabamos
parte aquí en mi estudio, un disco de producción también de Suso Sáiz,
es un disco buenísimo, es una de las cosas más interesantes que se han
hecho en mucho tiempo.
Hay cantidad de cosas… yo tuve una época que bueno, estuve en Estados Unidos y de entrada tenía mucho
background
de jazz, pero luego cuando empecé a trabajar como músico de sesión
aquí, era el apogeo del pop, pues trabajé con Duncan Dhu, hice giras con
ellos y bueno, yo claro, yo venía de Estados Unidos, de trabajar con
otro tipo de sonido y de música, vine aquí y tuve que adaptarme, porque
no entendía… y a veces para hacer bien este tipo de trabajo, realmente
has de entender qué es lo que hace que una canción a veces súper simple
le guste tanto a tanta gente, cuando vienes de estudiar mucha, mucha
música el primer impulso cuando oyes una canción así sencilla es un poco
como menospreciarla en cuanto a la sencillez, luego con el tiempo te
das cuenta que es todo lo contrario.
22.Como músico y productor, y viendo el panorama musical en la
actualidad ¿se están perdiendo los valores de producción en los álbumes
actuales?
-Que se están perdiendo no, se han perdido totalmente. Me parece que
se ha hecho como una especie de “educación del mal gusto” en el país a
marchas forzadas, todo digamos por el negocio y se ha dejado de lado
realmente cantidad de gente que hay en España haciendo música de
calidad, que no tienen cabida para nada en ningún sitio, en España
realmente a nivel musical lo que triunfa es el esperpento, dígase
Chikilicuatre, ese tipo de cosas… las cosas de calidad como que la gente
no tiene interés en ellas porque les han educado para que “tiene que
ser algo esperpéntico o algo que se grite mucho” o no sé… esa es la
sensación que tengo. Llevo temporadas haciendo cantidad de discos muy
interesantes y cada vez es una tristeza porque salen ahí y no hay nada,
es un maremágnum de cosas y esto es imposible que sobresalga dentro de
todo este mundo. Sí, yo creo que la producción está perdida.
23.Esperemos que vuelva porque como todo es cíclico, y ahora que está volviendo el vinilo…
-Sí, confiemos… Siempre se dice eso, que siempre ha sido cíclico. De
hecho la producción realmente hubo una época en la que casi eclipsó a la
composición, la época de Madonna era más producción que composición,
eran temas que si les quitabas la producción se quedaban en nada, hubo
un momento que prácticamente la producción eclipsaba a la composición.
Yo creo que eso ya se ha balanceado más, y bueno, ya te digo, en cada
país es una cosa distinta…
24.¿Qué le depara a Gonzalo Lasheras en este 2013?
-La verdad es que he estado en 2012 súper liado y he empezado el 2013
también, muy liado. Estoy en muchos proyectos independientes de gente
que tira para adelante con su proyecto sin ningún tipo de ayuda muchas
veces, ni compañías, ni managers… Y luego tengo un proyecto “grande” de
Javier Corcobado, es una canción de amor de 24 horas; ahí ando liado, es
una canción en la que ha colaborado un montón de compositores (gente de
todo tipo, gente muy famosa y que no lo es tanto… muy dispar…), hay un
montón de piezas entregadas de mucha gente, que estoy coordinando el
mastering, pero prefiero no adelantar nada...
Desde kaosenlared le quería agradecer su aportación y
divulgación de la música, su dedicación y esfuerzo como productor,
arreglista, guitarrista, etc… y transmitirle toda mi más profunda
admiración por su talento. Y por supuesto agradecerle nuevamente la
amabilidad que ha tenido en atender mi entrevista. Como diría el genio
Aute, mi agradecimiento más alevoso.
-¡Igualmente! (Risas).
¡Fortuna y salud!
Contacto:
joan.navas@hotmail.es